Sequías,
inundaciones y cambio en la línea costera, algunas de las razones que obligarán
a cambiar de ubicación
Los factores
climáticos y ambientales han sido causa de migraciones humanas desde hace miles
de años. Basta mirar las civilizaciones de Egipto y Mesopotamia que se
asentaron alrededor de los ríos Tigris y Éufrates o la llegada de los hunos y germanos a Galia
luego de la huida que emprendieron a causa de la ola de frío en Volga y el Rin.
Sin embargo, hoy las cosas parecen tornarse más rápidas debido al cambio
climático.
Aunque no hay
una única cifra, la mayoría de predicciones plantean que para 2050 unas 200
millones de personas se habrán desplazado por efectos del cambio climático,
sobre todo por la erosión de la línea costera, las inundaciones del litoral y
los estragos en la agricultura. Algunos lugares del planeta se volverán
inhabitables; informes pronostican que para 2050 la proporción de suelo que va
a sufrir una sequía extrema pasará del 1 por ciento actual al 30 por ciento a
finales del siglo XXI. En otros lugares pasará lo contrario debido al cambio en
los patrones de las precipitaciones. En pocas palabras, habrá un
recrudecimiento del clima en diferentes partes del planeta.
Ante este
panorama no es descabellado pensar en los
migrantes ambientales, como han sido llamados por algunos estudiosos del
tema. La distribución de los humanos en el planeta está cambiando y lo seguirá
haciendo. De hecho, es evidente en la actualidad cuando centenares de personas
se ven obligadas a cambiar su ubicación luego de desastres naturales como
tornados, huracanes o sequías, esta última, con gran influencia sobre la
agricultura. Según un informe del Intergovernmental Panel on Climate Change presentado
en 2007, para 2020 el rendimiento de los cultivos en el África Subsahariana
podría reducirse en un 50%, mientras que en Asia central y meridional se
pronostica una reducción del 30% para mediados del siglo XXI.
Paises
montañosos como Buthan, Nepal o Perú sufrirán crecidas repentinas de sus lagos
glaciares debido al deshielo que ya se está presentando. En cuanto al ascenso
del nivel del mar, estudios pronostican que para 2050 será entre 17 y 29 centímetros;
otros afirman que crecerá entre 5 y 82 centímetros
para 2010. Autores como Nicholls y Lowe (2004), afirman que entre 10 y 25
millones de personas padecerán inundaciones para 2050.
A pesar de que
no hay consenso las cifras, lo cierto es que cada vez hay más pruebas de que ya
están teniendo lugar las migraciones causadas por el calentamiento global; las
predicciones no son cosa de ciencia ficción. Evidentemente, los países más vulnerables
serán aquellos cuyas condiciones socioeconómicas no sean las mejores.
Se necesita una
reducción de los gases de efecto invernadero, eso es verdad, pero también una
urgente adaptación para lo que ya está sucediendo. Mejores infraestructuras,
programas de prevención, reacción temprana a situaciones de emergencia,
innovación frente a los nuevos desafíos que plantea la agricultura y un
aprovechamiento de las zonas que podrían verse favorecidas con estos cambios,
son algunas de las tareas a cumplir por
los gobiernos, instituciones y sociedades del mundo.


